Allá por octubre de 1950, Mercedes lanzaba al mercado su
primer camión pesado tras la guerra, de unas 6,6 toneladas y al que
denominaría, continuando con la serie 304, L 6600. En octubre de ese mismo año
le seguiría el O 6600, es decir, un autobús de transporte versátil, que lo
mismo servía para ciudad, que para ámbito comarcal, que para comunicar ciudades
a larga distancia. Al tratarse del primer gran vehículo postguerra, tuvo una
gran demanda dentro y fuera de Alemania, hasta el punto de que la suma de las
unidades vendidas tras poco más de seis años de este vehículo en sus muchas
versiones suponía más de la mitad de ventas del grupo.
En lo tocante a su diseño, no puede decirse que
Mercedes-Benz innovara mucho, puesto que esta serie 304 no era muy diferente de
los camiones que la propia marca fabricaba antes de la guerra. La diferencia
crucial estuvo como no en su mecánica. El nuevo motor diésel OM 315, de 6
cilindros y 8.280 cm3, que consumía unos 24 litros a los 100 km.
pero que erogaba una potencia de 145 CV, para alcanzar unos 70 km/h, demostró
que Alemania, aún siendo devastada durante la guerra, aún tenía un pulso
industrial asombroso, capaz de hacer productos que también fueran interesantes
en otros países. Este gran motor se estuvo fabricando durante casi tres
décadas, superando las cuarenta mil unidades, si sumamos los camiones, los
autobuses, su uso como generador, o bien como reemplazo de otros motores
averiados. Lo que no está nada mal.
Como ya se comentó en alguna entrada anterior, el único
pecado de este camión era su cabina, que no estaba pensada para largas
distancias, y se antojaba, tras unas pocas horas de traqueteo, muy estrecha e
incómoda. La cabina (que no el morro) estaba compartida con la serie 311(L 3500), por lo que no era extraño, al igual que sucedía en España,
que el sufrido propietario recurriese a carroceros externos para hacerse con
una más habitable, siendo quizás el más famoso de todos ellos la firma
Kässbohrer, quién ejecutaría auténticas obras de artes sobre todo si hablamos
de autobuses.
Pasan los años, se consigue aumentar la potencia hasta cerca
de los 200 CV, y la nomenclatura interna de Mercedes cambia, por lo que desde
1954 estos camiones se denominarán L 315. Pero aún tratándose de un vehículo
muy cumplidor, a comienzos de los sesenta se vió que el concepto en que se
basaba este camión ya estaba superado con creces, y que el futuro venía sin
nariz. Se trataba de mantener la capacidad de carga, pero reduciendo la
longitud de la cabina con la finalidad de conseguir más maniobrabilidad, menos
peso y más agilidad. Llegan las cabinas de tipo COE (cab over engine), aún con
poca implantación en Alemania, donde el puesto de conducción irá encima del
motor, aumentando la altura de su puente para poder embutir el propulsor, pero
a la vez consiguiendo una mayor amplitud para el chófer. Desde 1962 dará lugar
a una redenominación más de esta serie: la LP 328 (producción nacional) o LP 911 (para exportación).
Y para completar un poco la familia L/LP de vehículos
semipesados aquí traemos un bonito anti-incendios de la ciudad de Rastatt, en
la frontera con Francia, camino de Estrasburgo. No es una temática que me
atraiga mucho, pero el fabricante Schuco tiene en su catálogo varios ejemplares
de esta temática que quitan el hipo, todos ellos bonitos a rabiar. Llenos de
detalles, bien pintados y bien presentados, se hace difícil no darse un
capricho de vez en cuando con una miniatura de éstas. Esta versión L 6600 DL 30
parece tratarse de la reproducción de una unidad restaurada, pero de la que no
he logrado obtener ni una sola foto, ya sea actual o antigua. Equipada con una
escalera extensible y giratoria de supongo unos 30 metros, la miniatura es una
unidad un tanto rara puesto que no tiene doble cabina, que solía ser lo
habitual para acoger una dotación de bomberos completa, sino que en su lugar se
equipó con una generosa caja para los accesorios de estos valientes. En su
lugar he puesto fotos del modelo real más parecido que he encontrado, un doble
cabina de la ciudad de Metz, con una escalera también de 30 metros, aunque con
la misma disposición que la reproducción miniaturil que nos ocupa.
Y ésto es todo lo que tengo que decir.











