domingo, 22 de febrero de 2026

COMPARATIVAS GERMANICAS

Un clásico 'pritchenwagen' de la época, 'canvas' para los amigos.

 

No es la versión rígida. Pero no puede negarse que este camión, en aquella época era impresionante.
Puede leerse por ahí que la góndola era de Gil Stauffer.


Que se me acumula la tarea. Hoy toca comparar dos fabricantes de miniaturas que a mí personalmente me encantan: primero, por su amplia temática de vehículos alemanes industriales, y segundo, como es lógico, por su calidad intrínseca. Acorde también a los precios a que todavía se encuentran hoy en día. Aunque hay que puntualizar que si sabes esperar, tienes paciencia, y te 'trabajas' a algún vendedor particular, puedes encontrar todavía auténticas gangas. 

El mismo vehículo, pero en distinta función. En plena época del pluriempleo.


En la central de Volkswagen, en perfecta formación. 

 

En lo relativo a los pesos pesados, semipesados y ligeros de la industria, últimamente Schuco nos tiene un poco abandonados, y lleva ya un tiempo que no renueva este sector de la automoción. Sí es verdad que sigue asombrándonos con vehículos de lujo o aspiracionales, ya sean clásicos, históricos o de reciente aparición. Y especialmente en los de competición. Pero en lo tocante al apartado industrial, ya hace una década que no esperamos grandes novedades.


El día de su presentación.


En su versión alemana, examinándose de las pruebas de carga y esfuerzo.

 

Y al otro lado del ring tenemos a Premium ClassiXXs, también especializada en currantes germanos, con especial énfasis en Mercedes-Benz y Volkswagen. Con un repertorio más limitado pero concentrado precisamente en camiones ligeros y furgonetas, no goza de un catálogo tan amplio como el de Schuco, pero Premium ClassiXXS a veces tiene modelos muy interesantes y poco comunes, cubriendo en buena parte, aquellos nichos donde la otra no llega.

 

 

BÜSSING 8000 ‘NOSTALGIE’ de SCHUCO (1952)

 

Schuco hace ya bastantes años que tiene este Büssing en su catálogo (referencia 3046). Así mismo, como está, con pinta de haber sido muy usado y con más quilómetros a sus espaldas que el cartero de los Corintios. Pero en este caso concreto, el anterior propietario parece ser que lo quiso llevar un paso más allá, y trabajarlo como si estuviera para desguace. Por lo que fuera, el proyecto apenas lo dejó a medias, y me lo vendió. Puede verse que el degradado es bastante diferente al original provisto por Schuco. Falta alguna que otra pieza importante como un faro, un retrovisor y un limpiaparabrisas, y tiene varias manchas añadidas. Pero es que por veinte euros, aún en ese estado, me pareció una preciosidad que no podía ni debía echarse a perder.








 

Prefiero coleccionar vehículos recién salidos del concesionario (y así es el 99% de mis vitrinas), pero éste era un pequeñín que no podía dejar pasar. A pesar de todos los manchurrones, salpicaduras, óxidos y roturas, puede apreciarse aún el buen trabajo de Schuco con esta marca y este modelo. Mantiene los neumáticos, la caja, los bajos o los vidrios en perfecto orden de marcha, y también traía la peana y la urna originales. Solo respecto al de fábrica cambia la ‘decoración sucia’ y algún que otro detalle, que por otra parte, también están muy logrados por parte del vendedor. Pero todo lo demás viene de fábrica. Por eso, ante semejante relación favorable de precio/calidad, no pude aguantarme las ganas. Es curioso, pero este tipo de miniaturas, bien envejecidas y con buen gusto, resisten mejor el severo examen de la cámara que los modelos nuevos de quiosco, donde nuestro zoom implacable resalta todos los errores y piezas mal encajadas. Supongo que nuestra vista está condicionada debido a simples cuestiones culturales.

 

MERCEDES-BENZ LP 911 de PREMIUM CLASSIXXS (1961)

 

Cuando te llega uno de éstos enseguida sabes que se trata de un Premium ClassiXXs por la peana, donde es marca de la casa procurar una calle con ‘empedrado’ mediante el oportuno adhesivo. Además, sus vehículos industriales casi siempre portan libreas de marcas alemanas muy conocidas, como Sinalco Kola, en este caso. Además de furgonetas clásicas y otros vehículos comerciales menores, Premium ClassiXXs tiene en su catálogo a sospechosos habituales como Dunlop, Jägermeister, correos alemanes y alguna que otra cervecera. Notables son también sus vehículos de extinción/prevención de incendios. En general, esta marca está un escalón por debajo de Schuco, quizás al nivel de Minichamps, pero sus realizaciones siguen siendo más que notables, y como se ha comentado antes, donde existe un hueco que Schuco no cubre, lo hace ésta otra. Por ejemplo, en los Goggomobiles, donde tienen una gran variedad de libreas de esos simpáticos furgoncitos.











En cuanto a la miniatura que nos ocupa, como digo, no es tan fina como las que procura Schuco, pero tiene varias cosas sobresalientes. Para comenzar su molde. En Alemania, este modelo se llamó en realidad LP 328, y era un poquito distinto al de exportación, el LP 911, sobre todo en el frontal, donde se ubica el logotipo próximo al parabrisas. Premium ClassiXXs los ha diferenciado sin escatimar moldes. Y sus franquicias, es decir, la supuesta representación de la separación entre sus diferentes partes (cabina, guardabarros, puertas, etc…) es más que buena, sin llegar al excelente por el leve exceso de pintura en algunas esquinas. El único ‘feo’ son esos retrovisores, más propios de colecciones quiosqueras que de una marca top. Un poco gruesos. Pero todo eso se queda en mera anécdota cuando apreciamos las piezas aparte con que han detallado esta miniatura, tales como las manetas de las puertas, parrilla frontal, planchas gravadas, intermitentes, limpias, y ese logotipo de la estrella de tres puntas, perfectamente legible. Incluso se aprecian las hojas de los laureles. Extraordinario. Y ojo al toldo: han detallado con su correspondiente cromado cada hebilla de los correajes de sujeción de la lona. Ésta es de quita y pon, como puede verse en las fotos, y realmente me gusta más sin ella, pero sería desmerecer el conjunto si prescindiéramos de ese toldo.

 

En fin, que ya tenía ganas de mostrar algo que no fuera de quiosco, y desde luego, los coleccionistas de largo recorrido sabrán apreciar este tipo de miniaturas en su justa medida, aunque se trate de auténticas ‘veteranas’ con unos añitos ya en sus ruedas.   



domingo, 15 de febrero de 2026

JUGUETES PARA ADULTOS

 

 

Que no. Que no es éso. Que no va de guarrerías. Si no de juguetes para niños, pero con un realismo y una calidad que solamente un adulto podría apreciar. Tengo algunas más, pero en este caso se trata de dos miniaturas de la casa Hongwell, que en lugar de ser producidas para colecciones de las editoriales como era lo habitual, fueron colocadas a una conocida cadena juguetera, con distribución para las capitales de España y algunos países de Sudamérica, aunque ya extinta por cierre. Puede que Cararama también anduviera detrás de este proyecto, pero al fin y al cabo, vienen firmadas por Hongwell.


Con la excusa de los consabidos regalos a los pequeños, este tipo de jugueterías también tenían Legos de Marvel, merchandising de Star Wars, y como no, clásicos en die-cast. Todo ello poco recomendable para menores de edad. Y por aquello de aprovecharse del picoteo y del hecho de que los niños lógicamente no llegan solos sino acompañados, de alguna manera unos se convertían en el gancho de los otros. Así que en una breve tirada llamada ‘Classic Series’ (no se rompieron los cuernos con el ‘branding’ y el ‘naming’) podíamos encontrar el Isetta de BMW, la roulotte Summer de Slumber (ideal para el VW Escarabajo), el Land Rover serie III de la policía británica, el Mercedes 280 SL y su Coach Caravan, por separado, y algunos otros modelos ya conocidos del catálogo de Cararama. En este caso, como decía muestro los dos que quizás sean más conocidos, por cuanto gozan de un más que aceptable realismo, y no están muy lejos de una miniatura de quiosco de las de hoy en día.

 

CHEVROLET 3100 PICK-UP GRÚA ‘SHELL’ (1947), de HONGWELL

 

El primero de este dúo, es la bonita Chevrolet con publicidad de Shell, de la que ya tuvimos ocasión de ver a una de sus hermanas mayores, la 3800. Como puede verse, es una grúa de un tipo que aquí en España no se llevó mucho, por no decir nada. Está adornada con un claxon y una sirena no muy allá, y en general sus juegos de luces están simplificados, solapándose con la carrocería. Pero el molde está muy logrado y goza de una combinación de colores irresistibles para la vista.  Por no hablar de sus logotipos y sus adhesivos, muy realistas y vistosos. El interior, aunque monocromo, transmite finura y verosimilitud, superando en mi opinión, al trabajo hecho en la propia grúa. Tiene unas portezuelas practicables, aunque no mucho, pues apenas pueden abrirse unos milímetros. En todo caso están muy bien ajustadas, y si no eres un poco curioso, ni caerías en la cuenta.




 

Cuesta tan solo unos pocos euros, y es de esas adquisiciones que da más de lo que a priori ofrece. Es más trabajosa encontrarla que no hacerte con ella. Si te gusta la temática de los clásicos americanos, puede ser una buena solución, o bien, como es mi caso, si dentro de tu colección si tienes un apartado con los iconos culturales de la automoción de los USA, sin duda te va a alegrar la vitrina. La 3100 es la sucesora de las Thriftmaster, inicialmente camionetas (trucks en los USA) de media tonelada de Chevrolet que estuvieron en fabricación hasta 1947, año en que cambiaron su denominación, si bien, seguían siendo casi lo mismo: un vehículo polivalente y funcional, imprescindible para la vida rural en el Medio Oeste americano, y sobre todo fácil de mantener. A su vez, dura y rocosa como pocas.




 

 

LAND ROVER 109 SERIE III PICK-UP ‘ONU’ (1973), de HONGWELL


 

Y aquí tenemos más de lo mismo, una pick-up todoterreno, solo que en lugar de las praderas americanas, tenemos que irnos a la campiña inglesa. Con su volante a la derecha, y sin montar su entoldado, aquí podemos ver al descubierto un ejemplar del parque móvil de las Naciones Unidas, organización que nunca se ha sabido exactamente para qué diablos sirve, pero que durante décadas hemos podido ver a sus famosos cascos azules en los titulares de noticiarios y periódicos, aparentemente metidos en todos los fregados y conflictos a lo largo y ancho de todo el mundo. Aunque en España nunca he visto uno en directo (afortunadamente), resulta todo un clásico para la retina un vehículo como éste, ya sea blindado o no, con ese típico color blanco roto y sus logotipos y enseñas azul cielo. Si tienes uno a la vista solo puede significar dos cosas: estás en una exposición museística de historia, o tu país ha sido invadido y declarado zona de emergencia catastrófica y humanitaria.




 

En cuanto a la miniatura, sigue más o menos las premisas de la anterior. Interior monocromo pero ajustado a la realidad, puertas con apertura y luces simplificadas exteriormente, pero lo que más destaca, sin duda, es su molde. Muy bueno, y por encima de alguna que otra marca de mayor prestigio. Además viene detallada con ganchos, bandejas y otras piezas de refuerzo que ayudan a transmitir una sensación de realismo que en teoría no se debería requerir a un cuasi-juguete como éste. Al igual que la Chevy, por muy pocos euros ofrece alegría a la vista y variedad a tus vitrinas.





 

Hasta otra.


CAMIONES ESPAÑOLES - Nº 2 Y Nº 3

 



 

Pues tal y como ya se comentó con anterioridad en este modesto blog, en lo tocante a esta colección solamente conseguiría aquellos modelos que considerara interesantes. Y éstos dos, el Barreiros Mont Blanc y el Renault D38 TR, lo son.

 

A juzgar por el listado proporcionado por la editorial, la colección redunda en una extraña mezcolanza de conceptos, épocas y marcas, cuya única conexión que mantienen entre sí es la de haber circulado por España. Se ha reducido el número de miniaturas de fabricación propiamente española, y se ha introducido otras marcas de corte más bien europeo, aunque no por ello dejaron de verse por aquí. El resultado es que por un lado tenemos clásicos patrios muy clásicos, y por el otro modelos internacionales de este último siglo. El salto generacional es importante, y la editorial, una vez más ha desoído las peticiones de la afición, que reclamaba precisamente de lo que más vacío está el diecast de vehículos industriales: ochenteros y noventeros. Que son además, los que la mayoría hemos visto y vivido, estés jubilado o estés aún en activo. En todo caso, peinando ya canas.

 

Es cierto que las nuevas generaciones pueden sentirse atraídos por esta colección precisamente a raíz de esos modelos de este siglo XXI, pero se van a encontrar con la otra mitad, o sea, camiones que solo han visto por foto, más pequeños, con poco interés para ellos, pero sin embargo al mismo precio. Y que además, simplemente, puede que no les guste lo clásico. Tengo la teoría que al que le gusta este mundillo del coleccionismo, en su mayoría le ‘pega’ a todo, pero dada la especial idiosincrasia del español, a lo mejor la editorial ha pinchado en hueso con esta colección.

 

Todo ésto es lo que se deduce del listado de la editorial en sus primeros treinta números, publicado en su web. Habrá más. Seguro. Me refiero a los listados. Porque éste de ahora se ampliará, se retocará, se reducirá de nuevo, se moverán los números de fecha, y los que más podrían causar furor, se caerán o simplemente desaparecerán sin más explicación. Nos lo llevan haciendo desde hace varios años. La prueba de esta poca seriedad, es que en la web se anuncian estos dos números para los próximos días, es decir, se supone que aún no han salido, pero sin embargo yo mismo ya los tengo en mi poder, adquiridos en un quiosco. A no ser que éstos, los quioscos, tengan cuentas múltiples de suscriptor, jugándosela y adelantando dinero de su bolsillo. O bien tengan encargos particulares de suscripción o de reserva. En todo caso, yo solo he tenido que hacer acto de presencia, y llevármelos sin más. Sin reserva y sin suscripción, simplemente los he adquirido en  el quiosco.

 

BARREIROS MONT BLANC (1967)




Vino tuerto, pero ya pasó por el oculista. 

 

La miniatura es magnífica, eso hay que reconocerlo. Pero no es un modelo que abundara precisamente. De hecho apenas tuvo vida comercial, y las fotos que conocemos en su mayoría son de la propia Fundación Barreiros, en su aparición como prototipo de salón, y a través de las cuales podemos comparar las semblanzas y realidades respecto a la miniatura. Y puede decirse que ésta es muy fiel y realmente tiene un cierto aire de exclusividad. El asunto de todo esto, es que me traje para casa la miniatura que parecía menos dañada, con ‘solo’ uno de los faros delanteros desprendido. De las otras dos unidades que había en el quiosco, una tenía roto el espejo derecho, y la otra la placa trasera de límite de velocidad. Ése es otro motivo para mi abandono de las suscripciones: la ausencia de controles de calidad, que permiten estas cosas. Tres de tres, dañadas. Ésto ya sucedía con demasiada frecuencia en el último tercio de la anterior colección, que conste. No sería por avisos. Pero aún hay más.








 

RENAULT D38 TR (1983)

Ya tuvimos ocasión de disfrutar de esta cabina en anteriores colecciones, aunque la decoración que trae el arrastre es fastuosa. Muy bien traída. Con algún camión de éstos, de la FASA, sí que me he llegado a cruzar en la carretera alguna que otra vez, aunque no recuerdo si la tractora era ésta en concreto, o se trataba de otra versión parecida. En todo caso, la espectacularidad de este modelo se ve ensombrecido por el mismo motivo que el Mont Blanc: roturas.  En este caso es el juego de luces trasero izquierdo de la tractora, que ha llegado quebrado. Como en el número anterior, agitando un poco el blíster, enseguida se sabe si hay algo roto. Y la proporción es constante: tres de tres, escacharrados. Los otros dos sonaban más que el que me llevé: faldón trasero y el chimeneón del turbo, respectivamente desprendidos. Consideré que en el mío las luces es lo que menos se veía, y me lo traje sin más. 




 

Suelen ser reparaciones relativamente fáciles de solventar hasta para un tipo tan torpe como yo. Pero joder, cuando estás suscrito, esperas unos mínimos. Cuando suceden estas cosas, no te queda más remedio que, o comerte el marrón y arreglarlo, o bien solicitar el cambio, con la consiguiente pérdida de tiempo y dinero. Porque a mí desplazarme me supone dinero y demasiado tiempo. Si no quieres suscripción y además tienes que elegir en un quiosco la unidad que menos dañada esté, en verdad que se te quitan las ganas. Ésto antes no pasaba, o sucedía muy raramente. Ahora parece ser la tónica general. Solo me queda saber si a los re-ventas les pasa lo mismo. ¿Romperán las miniaturas al tener que lanzarlos desde el contenedor al asfalto, como si fuera de estraperlo? ¿vendrán ya dañadas al manipular los albaranes, por algún paletizador  sin escrúpulos de algún oscuro almacén justo cuando se trata de distraerlas? De verdad que tengo curiosidad por saber en qué estado venderá esta gente los números estrella.





 

Que vaya muy bien por ahí.