domingo, 25 de enero de 2026

NOVEDADES EDITORIALES - UN CHARCO A EVITAR


 


Tal y como comenté en la entrada anterior, se acabaron las suscripciones para mí, pero no la afición por coleccionar, eso no tiene cura. Por eso si veo algo interesante, no lo evitaré, y acabaré trayéndomelo para casa. Y así sucedió el otro día paseando por la capital, que en los escasísimos quioscos que aún quedan, se podía ver algún que otro ejemplar de este Troner cisterna de la recién estrenada colección ‘Camiones Españoles – Las Leyendas del Transporte Español’. La saga de Tolkien del Señor de los Anillos se va a quedar en simple revista dominical al lado de lo que está haciendo Salvat: larguísimas colecciones del mismo tema, repitiendo hasta la saciedad conceptos y moldes.


 

Pero como el camioncito reunía todos los requisitos para entrar en mis vitrinas: clásico, circuló en España, y además es asequible y coleccionable, se vino conmigo. Por ocho reales de vellón, pues no lo dudé ni un instante. Y seguramente pase lo mismo con las inmediatas entregas: que alguna que otra picaré. Pero de ahí no va a pasar la cosa. Ya lo he jurado sobre el volante de mi Valtra. Ni una suscripción más, Santo Tomás. Pero a lo que íbamos. Lo más extraño de todo es que solo me llevé uno. Ni siquiera tres o cuatro como acostumbramos casi todos con el primero, siempre para nuestras chapuceras transformaciones, ¿verdad?. Y eso ¿porqué?



 

Pues porque de Troners ya andamos bastante bien surtidos. Si llevas años en esto del coleccionismo a 1/43 seguramente ya tengas en tu poder los anteriores ejemplares que salieron en sus distintos tipos de cabina. Por otro lado, y en un alarde de originalidad, la librea vuelve a ser ooootra vez de Campsa. Desde luego, en Salvat, de mucho pensar, calvos no se van a quedar. ¿Os he contado que ya tengo toda una estantería de mis vitrinas dedicada exclusivamente a ese antiguo proveedor de combustible? A ver si un día de éstos me acuerdo y le echo una foto.


 

Es muy posible, vamos, estoy segurísimo que de Troner saldrá alguno que otro más adelante en esta misma colección. Espero que con alguna configuración más interesante. Ya me conformo con que el arrastre esté medio bien resuelto y que no sea un pedazo de plástico inmenso que ocupe mucho y luzca poco. Quizás lo mejor sería que publicasen otro cuatro patas pero con cabina grande, y que traiga una caja para áridos o cereales. Si además ésta fuera volquete, el triunfo ya sería de repóquer.

Algo así, por ejemplo.
 

Siguiendo con la crítica constructiva, diré que esta cisterna tampoco es que sea de lo mejor que tiene Salvat en su inventario. Plasticosa a más no poder, yo creo que algunas piezas clave podrían ser de metal para que quede más realista, sobre todo en los bajos, en la trasera y quizás las bocamangas. De la cisterna en sí, puede verse a simple vista las piezas de plástico que la componen, y que no están acopladas de la mejor manera posible, de forma que se minimice en algo ese mal efecto. Le da al conjunto una sensación de juguete, que no la convierte precisamente en el mejor número uno para inaugurar una colección de este tipo, en este tipo de país que tenemos. A pesar de mis mediocres fotos, un coleccionista experto (yo no lo soy, que conste) puede apreciar que el blanco sobre plástico no queda igual que sobre metal.



 

En cuanto a la cabina, por sí misma es bastante buena, aunque teniendo en cuenta el momento del coleccionismo en el que nos encontramos, hay cosas que tras varias colecciones deberían haber mejorado, sobre todo por el incremento sufrido en los precios en todos estos años, y que a mi parecer no se ha trasladado en una mejora de la calidad. Me refiero, sí, a los famosos pinchitos de las luces o faros principales. Algo que nunca entenderé porque en colecciones de otros países sí han sabido mejorarlo. Y también un toque de atención al asunto de los retrovisores y a los limpiaparabrisas excesivamente gruesos. De verdad ¿no es posible ponerlos aparte en una bolsita dentro del blíster con un ‘celo’, pero debidamente reducidos de grosor y de color? Evitaría roturas y quedarían más realistas.


 

En fin, que alguno dirá que por ocho euros ¿qué quieres? Pues quiero que al igual que en anteriores colecciones, no me pongan el caramelo en la boca, y luego tenga que escupirlo por que ha salido amargo. De momento, lo primero que ha hecho la editorial tras la salida a los quioscos de este primer número ha sido variar el listado inicialmente previsto. Si ya lo han hecho otras veces, dirá alguno. Por eso: si dejo que me engañen varias veces por lo mismo, la culpa no es de la editorial, es mía.

 

Seguimos viéndonos.


sábado, 24 de enero de 2026

NOVEDADES EDITORIALES - EL FIN



 
 
Con la última entrega de esta colección de ‘Camiones y Autobuses Españoles’ en mis manos, ya puedo decir, ahora sí, que sanseacabó. Y digo ésto, porque va a ser mi última suscripción editorial. Será la última, salvo que en el futuro alguna ofrezca algo novedoso, clásico o antiguo, y realmente interesante para mí. Seguro que no me equivoco si digo que mi situación respecto al coleccionismo es la común y habitual del resto de colegas de ésta nuestra afición. Como yo, debe haber cientos o miles de compañeros de este bonito hobby en el que ya hace tiempo que además de los mismos fascículos, compartimos las mismas malas sensaciones.
 
Esas malas sensaciones se refieren como no, al constante reaprovechamiento de moldes y de cargas y arrastres, a la saturación general del mercado, a una galopante falta de ideas, a la nula planificación en las colecciones, y sobre todo al troleo constante a los que estamos suscritos. Ya se ha hablado en anteriores ocasiones de estos temas, y las editoriales no solo no han dado un golpe de timón para corregir el rumbo, si no que se han empeñado en embarrancar en la playa con marea alta. Allá ellos.
 
Así que cuando vea un número de coleccionable en el quiosco (si es que para entonces queda alguno), o alguna editorial ofrezca un número suelto a través de su web, picotearé como dios manda, y lo esperaré con ansia, como tantas otras veces. Pero nunca más voy a estar pendiente de ninguna colección editorial. Ya no voy a perder más el tiempo y el dinero en querer completar algo que las propias editoriales parecen no tener interés en que guste o en que sea bien recibido. Hasta aquí hemos llegado.
 
Y vamos con los dos ejemplares que faltan para completar la susodicha colección. Uno es el Mercedes-Benz 2626 AK, y el otro un Barreiros Cóndor. Ambos son bonitos, están bastante bien detallados, son de buena calidad teniendo en cuenta que es coleccionismo de quiosco…   …pero adolecen del mismo problema que arrastra esta colección: uno no es español y el otro es poco más que un prototipo que no tuvo proyección comercial como tractora. Una rara avis.














 
El Merche como curiosidad tiene el eje central levantado, es cortito, supongo que derivado de la tractora, y su bañera es de plástico. Pero por lo demás, está bien resuelto, y no desmerecería en ninguna colección. De hecho, en Italia y en algún otro país del este, ya lo han podido disfrutar mucho antes que nosotros. En cuanto al Cóndor como modelo en sí, fue poco más que un experimento paralelo al Puma, con la misma cabina 'Costa' y además le he quitado esa horrible carga que ya nos colaron en el Tecno, porque directamente desvaloriza la miniatura, que, por otro lado, por sí misma, cumple con honores, aunque nos hayan colado también ese arrastre en algún que otro número de alguna otra colección.













 
Y hasta la próxima.


lunes, 19 de enero de 2026

CHATARRAS DE ANTAÑO XIV - OTROS ALEMANES

 

MERCEDES-BENZ  L3500, de MINICHAMPS

 


Hoy tocan alemanes por partida doble, pues tanto el fabricante del vehículo real como el de la miniatura son de ese país. Comenzamos con lo que tras la guerra entonces se consideraba transporte pesado, este Mercedes de la serie L, ya sabéis, los ‘Lastwagen’. Ya tuvimos ocasión de conocer un poco la historia del Renntransporter de asistencia de Porsche (chatarras IX). Veamos ahora la versión ‘tipper’, es decir, solo con caja baja.

 

El Mercedes-Benz L3500 tiene sus orígenes en el primer camión de posguerra que salió de la planta de Mannheim, el ‘cuadradote’ L3250 de 1949. El vacío de postguerra, y a la vez la fuerte competencia que se avecinaba, sobre todo de otras marcas como Magirus-Deutz que ya ofrecían vehículos de 3,5 toneladas, exigió el aumento de ese cuarto de tonelada más en la carga útil. Esto llevó a Daimler a producir el exitoso camión Mercedes-Benz L3500 desde ese mismo 1950. Hasta 1961 se fabricaron casi 146.000 unidades de estos vehículos en sus diferentes versiones, si sumamos los procedentes de la planta matriz de Alemania, como las existentes en Brasil, Argentina e India. La clave de este éxito fue su fiable motor diésel OM 312. La versión estándar fue la más conocida y utilizada, pero entre las muchas que existieron, también destacó el LA3500 de dos ejes motrices y el L4500, con mayor carga útil. A partir de 1955, tras un cambio en el sistema de designación de vehículos de Mercedes, el L3500 pasó a llamarse L311.

 

Vayamos con la miniatura de Minichamps, ya veterana de por sí, pues hace más de veinticinco años que vió la luz, dentro de una productiva serie que contenía varias versiones del L3500: cisterna, caja baja, con caja entoldada, bomberos, botellero, etc. 





 


 

MERCEDES-BENZ 170 V, de SCHUCO

 


Viajemos un poco en el tiempo, y vayámonos al periodo de entreguerras. Aunque la fabricación del 170 V (W136) en su primera fase desde 1936 hasta el inicio de la guerra realmente comenzó como un turismo de éxito en sus versiones sedán, coupé o descapotable, no fue hasta la finalización del conflicto, concretamente en el año 1946, cuando se reanudó su producción. Pero en estos comienzos de la dura posguerra, se centraron los esfuerzos en lo que más urgía en ese momento: furgonetas de reparto y distribución. Y debido también a la escasez de gasolina, pasó de tener aquel tipo de motor a uno más apropiado como el diésel, del que Alemania aún le quedaban reservas. No sería hasta 1949 cuando Mercedes pudo por fin atreverse con las berlinas de cuatro puertas, tal era la escasez de material que llegó a haber.  Más tarde aparecieron las versiones S y D, con motor diésel 1.7 y casi a continuación las ambulancias y los furgones cerrados, carroceros especializados. En 1950 llegarían más mejoras como el aumento de las motorizaciones, modificaciones de anchos, etc.

 

En definitiva, que en poco menos de cinco años, Mercedes-Benz (y por extensión Alemania) recuperaron el pulso de su producción industrial tras haber sido devastados a conciencia durante la Segunda Guerra Mundial por el bando aliado. Igualito que aquí, tras nuestra Guerra Civil. Por eso, dentro del grupo, se considera que el 170 V, en su concepto más general, fue el salvador de la marca. Debido a su reducido volumen y al óptimo rendimiento de su motor fue lo que mejor encajó en aquellas circunstancias de carestía y destrucción. Sin llegar a entrar en lo que supone producir un microcoche, Daimler supo navegar entre varias corrientes: ¿ofrecer nuevos y pequeños vehículos de baja calidad y corto recorrido? ¿fabricar más coches de lujo paro tan solo unos pocos? ¿o adaptarse a lo que ahora existe utilizando lo que ya teníamos?  Triunfó el sentido común, y en consecuencia el 170 V se convirtió para Mercedes en el comodín que, en sus más variadas versiones, le permitió acceder a los más variados nichos: al gran público, a los servicios públicos como ambulancia y policía, al transporte ligero, como el de reparto, etc.

 

En cuanto a la miniatura, aún siendo de Schuco, parece más bien un encargo de los servicios de correos o algún otro público de aquel país, porque este modelo concretamente no está englobado dentro de su catálogo, aunque en su momento apareciera formando parte de una colección de la propia marca. En todo caso, cuenta con unos cuantos años de existencia, aunque su empaque aún la mantiene de rabiosa actualidad.  








 

OPEL BLITZ S TYPE 3 Tn. de SCHUCO

 


La reseña histórica de este Opel Blitz puede encontrarse en algún que otro artículo anterior, por lo que podemos centrarnos directamente en la miniatura.  Ésta se correspondería a la versión de tres toneladas producida entre 1936 y 1954. Recordemos que este camión ligero de Opel, ya como sucursal de General Motors, tuvo una vida comercial algo más que larga. La primera de las versiones, de una tonelada, apareció ya en 1930. Las siguientes, de entre 1,0 y 3,5 toneladas, estuvieron fabricándose entre 1931 y 1940. La que nos ocupa lo estuvo entre 1936 y 1954. Todas estas versiones en sus diferentes configuraciones convivieron antes, durante y después de la guerra, y siempre con motorización de gasolina de General Motors. Nazis y americanos comerciando y laburando codo con codo para sorpresa de nadie. No sería hasta 1950 cuando aparecería la versión redondeada, más ligera y con aspecto de ranchera yanki, siendo descontinuada en 1962. La siguiente versión, ya más parecida a una furgoneta apareció en 1959, y con sus diferentes modificaciones y mejoras estuvo presente hasta 1975. El Blitz desapareció porque a Opel no le dio la gana ofertar diésel en sus vehículos comerciales, cuando toda la competencia ya lo había hecho hacía décadas. Simplemente dejaron que se extinguiera, hasta cerrar la división de vehículos industriales. Pero la historia del Blitz no se terminaría ahí. Recordemos que General Motors también estuvo suministrando motores a la inglesa Bedford durante décadas, por lo que no fue difícil que la casa madre trasladara un concepto de furgoneta ligera desde el país alemán a la inglesa Bedford. Todavía hasta mediados de los ochenta se fabricarían Bedfords Blitzs bajo licencia Opel.












 

Y vayamos por fin a la miniatura. No vamos a descubrir Schuco a estas alturas, ya que es una marca que suele mantener el listón muy alto. Y con esta miniatura ya lo creo que lo está. Aún tratándose de un pequeño camión, la profusión de detalles es notoria. La combinación de colores es magnífica, y recuerdo que esa marca de pegamento llegó a tener una gran presencia en este país, aunque hace muchos años que ya no se la ve por aquí. De todas formas Schuco aprovechó este molde y este modelo y existen otras configuraciones y otras decoraciones tan bonitas como esta o más. Simplemente si se te pone a tiro un Blitz de éstos, no lo dudes y hazte con él.