domingo, 21 de junio de 2026

UNIMOG - EL ORIGINAL

  

Unimog de la primera hornada en plena faena. Imagen promocional de 1948.


BOEHRINGER UNIMOG Typ 70200 de MINICHAMPS (1949)

 

Proyectado en 1942 en plena Segunda Guerra Mundial por un ex-ingeniero aeronáutico de Daimler (Albert Friedrich), no sería oficialmente presentado hasta finales de agosto de 1948, con la contienda ya finalizada. Por el medio hubo más vicisitudes de las deseables, aparte de las derivadas de la propia guerra. En pleno esfuerzo bélico, Daimler no tuvo tiempo para dedicarse a estas cosas del agro (su uso inicialmente previsto) y será la empresa Erhand & Söhne, sin experiencia alguna en esta industria a quién se le derivará su fabricación. O al menos lo intentará durante un par de años, en los que, ya finiquitada la guerra, había problemas con las licencias que debían otorgar las fuerzas de ocupación americanas. Hubo que tirar de algún que otro ingeniero de la casa (Heinrich Röbler y Hans Zabel), éstos sí, provenientes del sector agrícola. El gigante alemán además aportaría la motorización al completo: un diésel OM 636 de cuatro cilindros, 1.7 litros y 25 CV de potencia. Pero quien finalmente lo fabricaría sería Boehringer, en su planta de Göppingen, denominándolo como modelo 70200, que tuvo un relativo éxito inicial con unas 600 unidades vendidas, dejando a Erhand & Söhne solo como proveedor de algunas piezas. Se fabricaba a mano y de forma artesanal, prescindiendo de cualquier tipo de cadena o producción en serie. Es el modelo mostrado hoy aquí. Realmente su nombre completo sería el de Boehringer Unimog Typ 70200. Había nacido, pues, uno de los tractores/camiones ligeros más versátiles y populares del mercado, con posibilidad de acoplarle segadoras, arados, palas, sembradoras, remolques, en fin, todo lo preciso para el buen desempeño de la agricultura. Además su caja era basculante, y fue de los primeros tractores, por no decir el único de aquellos años, que ofrecía dos plazas con asientos completos.


Uno de los muchos prototipos que existieron de Unimog y que  montaban un motor de gasolina convencional M136 de 1,7 litros de Mercedes. Lo de atrás es un arado de dos vertederas no reversibles, y delante lleva un acople para segadora. Las pruebas duraron entre 1946 y 1948.


De las primeras unidades de Boehringer. Ruedas de carretera para el prado.

Un Boehringer Unimog apto para rutas forestales y de difícil acceso.

 

Pronto, a finales del año 1950 será la propia Daimler quien recompre todo el proyecto al completo otorgándole la licencia a Mercedes-Benz. Su modelo 2010, ahora sí saldrá fabricado en serie de su factoría de Gaggenau entre junio de 1951 y agosto de 1953 como una copia técnicamente igual al modelo inicial. De hecho, todavía no está el emblema de Mercedes-Benz, y sí en cambio se mantiene en su capó el de la marca Boehringer, un buey. Es exactamente igual en todo que su predecesor, con 3,50 metros de longitud, 1.000 kg de carga útil, cabina abierta pero cubierta con una capota de lona, y motorizado con el mismo impulsor. Con un eje puente trasero a propulsión permanente, otro eje puente delantero acoplable a voluntad, y bloqueos de los diferenciales, podrá alcanzar una velocidad en carretera de 50 Km/h. Que no está nada mal para un vehículo, en teoría, agrícola. Con sus seis marchas hacia adelante y dos hacia atrás, a partir de marzo de 1953 también se fabricará con cabina metálica cerrada, iniciando las series MB Unimog 401 y la 402, y esta vez sí, con la estrella de tres puntas como emblema único y definitivo.


Lo que parece ser un aljibe con un rudimentario sistema de llenado.

Bomberos. Obsérvese la moto bomba acoplable directamente al rotor.
Y los asientos repartidos por la plataforma para la dotación.

Aquí tenemos ocasión de ver dos Unimogs distintos pero iguales en plena cosecha. 
Uno el de Mercedes serie U401(1953-1956) y otro el de Boehringer (jun.1948-abr.1951).
Entre junio de 1951 y agosto de 1953 los fabricaba Mercedes pero sin su emblema en la calandra.

Otra imagen promocional mostrando las habilidades todoterreno del Unimog.

Aquí lo tenemos como tractor de arrastre.
Las primeras cien unidades de Boehringer tenían los faros detrás de la calandra.
Las siguientes 500 los tendrían en sus huecos correspondientes.


 

La historia del Unimog (Universal Motor Gerät – dispositivo motorizado universal) por supuesto que no acaba aquí. Pronto iría conquistando otros sectores, y a lo largo de décadas fue ampliando sus motorizaciones, longitudes, vías, anchos de ruedas, y sobre todo su uso: militar, deportivo, forestal, transporte de materias…      …tras 12 generaciones, más de 30 subseries y unas 400.000 unidades vendidas a lo largo y ancho del mundo, su historia aún continua a día de hoy, y probablemente estemos ante uno de los vehículos alemanes más icónicos y reconocibles en cualquiera de sus versiones. El próximo 29 de agosto de 2028, en un par de veranos, cumplirá 80 años en producción. Ahí es nada.


A partir de 1953 ya lucirá el emblema de Mercedes-Benz.

 

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Años atrás y entonces dotada de un amplísimo catálogo, gracias a los esfuerzos de Minichamps todavía hoy podemos disfrutar del primigenio Unimog. Me refiero al inicial, cuando ni siquiera lo fabricaba Mercedes-Benz sino Boehringer. Se diseñó para el agro, pero dadas sus prestaciones y su tamaño podría haberse considerado un micro-coche, aunque su carácter industrial y agrícola, más que para uso particular, así como su posterior fabricación en serie, lo excluyen a mi juicio de ese nicho. Como es habitual en este fabricante de miniaturas nos encontramos ante un modelo de una notable calidad. Para mí su punto fuerte es que Minichamps ha sabido representar la primera versión del Unimog. Primero por salirse un poco de la norma general, y arriesgarse a dar a luz un modelo minoritariamente escaso (600 unidades en su día), y en segundo término porque si comparamos algunas fotos de la época con la miniatura, puede verse que en líneas generales se ha sabido captar su esencia de vehículo de posguerra, muy espartano, con pocas concesiones a la comodidad y buscando siempre la practicidad. A la miniatura que hoy se muestra se le dotó de las ruedas que probablemente más necesitaría en caso de utilizar la tracción total, es decir en plena faena agrícola: neumáticos gruesos y con dibujo profundo, y unas llantas reforzadas. En otras ocasiones este vehículo, como puede apreciarse en alguna de las fotos, también podía calzar unas llantas de disco con neumático fino, supongo que más apropiadas para desplazarse por cuestiones ganaderas por caminos, prados y pistas, que no para hundir un arado en el terruño.












 

Estamos hablando de una miniatura de pequeño tamaño, pero en mi opinión (y solo es mi opinión), adolece de exceso de pintura. Este exceso da lugar a pensar que la caja es metálica, cuando en realidad fue de madera, y que las cartolas, bisagras y cierres estén casi totalmente cubiertos por ella, disimulando su apariencia. Como modelo mítico e icónico creo que esta miniatura merecía alguna que otra pieza independiente, al menos en lo que se refiere a los herrajes. Y un fotograbado como calandra tampoco hubiera sobrado, aunque Minichamps no es muy dada a estas soluciones. El interior, por el contrario, aun siendo el de un vehículo espartano, está perfectamente resuelto y detallado aunque sea de un negro uniforme. Estoy en la duda de si la capota es extraíble, para poder echar alguna foto por dentro, pero no me atreví a ello, no fuera a romper algo. Los bajos también están perfectamente reproducidos aunque persista el exceso de pintura. Pueden apreciarse los diferenciales, las suspensiones, las lamas inferiores del depósito de combustible o la salida de humos, pero todo está en orden aunque predomine el negro y se haga difícil contrastarlo adecuadamente. Pero aún así, insisto en el carácter diferencial de este modelito, que merece muy mucho la pena, ocupa muy poquito espacio, y aún así logra sorprender con detalles como los enganches anterior y posterior para remolques, la rueda de repuesto, la caja de la batería de 12 Voltios, el tapón cromado del tanque de gasoil, estribos, etc.  Lo dicho, una miniatura que es una preciosidad, y que si te gusta profundizar en la historia de la automoción, no puedes perdértela.

 

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En estos azarosos años ya son cien entradas publicadas. Espero y deseo que haya salud para otras cien, y que ustedes lo vean.