Pues tal y como ya se comentó con anterioridad en este
modesto blog, en lo tocante a esta colección solamente conseguiría aquellos
modelos que considerara interesantes. Y éstos dos, el Barreiros Mont Blanc y el
Renault D38 TR, lo son.
A juzgar por el listado proporcionado por la editorial, la
colección redunda en una extraña mezcolanza de conceptos, épocas y marcas, cuya
única conexión que mantienen entre sí es la de haber circulado por España. Se
ha reducido el número de miniaturas de fabricación propiamente española, y se
ha introducido otras marcas de corte más bien europeo, aunque no por ello
dejaron de verse por aquí. El resultado es que por un lado tenemos clásicos patrios
muy clásicos, y por el otro modelos internacionales de este último siglo. El
salto generacional es importante, y la editorial, una vez más ha desoído las
peticiones de la afición, que reclamaba precisamente de lo que más vacío está
el diecast de vehículos industriales: ochenteros y noventeros. Que son además,
los que la mayoría hemos visto y vivido, estés jubilado o estés aún en activo.
En todo caso, peinando ya canas.
Es cierto que las nuevas generaciones pueden sentirse
atraídos por esta colección precisamente a raíz de esos modelos de este siglo
XXI, pero se van a encontrar con la otra mitad, o sea, camiones que solo han
visto por foto, más pequeños, con poco interés para ellos, pero sin embargo al
mismo precio. Y que además, simplemente, puede que no les guste lo clásico.
Tengo la teoría que al que le gusta este mundillo del coleccionismo, en su
mayoría le ‘pega’ a todo, pero dada la especial idiosincrasia del español, a lo
mejor la editorial ha pinchado en hueso con esta colección.
Todo ésto es lo que se deduce del listado de la editorial en
sus primeros treinta números, publicado en su web. Habrá más. Seguro. Me
refiero a los listados. Porque éste de ahora se ampliará, se retocará, se
reducirá de nuevo, se moverán los números de fecha, y los que más podrían
causar furor, se caerán o simplemente desaparecerán sin más explicación. Nos lo
llevan haciendo desde hace varios años. La prueba de esta poca seriedad, es que
en la web se anuncian estos dos números para los próximos días, es decir, se
supone que aún no han salido, pero sin embargo yo mismo ya los tengo en mi
poder, adquiridos en un quiosco. A no ser que éstos, los quioscos, tengan
cuentas múltiples de suscriptor, jugándosela y adelantando dinero de su
bolsillo. O bien tengan encargos particulares de suscripción o de reserva. En
todo caso, yo solo he tenido que hacer acto de presencia, y llevármelos sin
más. Sin reserva y sin suscripción, simplemente los he adquirido en el quiosco.
BARREIROS MONT BLANC (1967)
![]() |
| Vino tuerto, pero ya pasó por el oculista. |
La miniatura es magnífica, eso hay que reconocerlo. Pero no
es un modelo que abundara precisamente. De hecho apenas tuvo vida comercial, y
las fotos que conocemos en su mayoría son de la propia Fundación Barreiros, en
su aparición como prototipo de salón, y a través de las cuales podemos comparar
las semblanzas y realidades respecto a la miniatura. Y puede decirse que ésta
es muy fiel y realmente tiene un cierto aire de exclusividad. El asunto de todo
esto, es que me traje para casa la miniatura que parecía menos dañada, con ‘solo’
uno de los faros delanteros desprendido. De las otras dos unidades que había en
el quiosco, una tenía roto el espejo derecho, y la otra la placa trasera de
límite de velocidad. Ése es otro motivo para mi abandono de las suscripciones:
la ausencia de controles de calidad, que permiten estas cosas. Tres de tres,
dañadas. Ésto ya sucedía con demasiada frecuencia en el último tercio de la
anterior colección, que conste. No sería por avisos. Pero aún hay más.
RENAULT D38 TR (1983)
Ya tuvimos ocasión de disfrutar de esta cabina en anteriores
colecciones, aunque la decoración que trae el arrastre es fastuosa. Muy bien
traída. Con algún camión de éstos, de la FASA, sí que me he llegado a cruzar en
la carretera alguna que otra vez, aunque no recuerdo si la tractora era ésta en
concreto, o se trataba de otra versión parecida. En todo caso, la
espectacularidad de este modelo se ve ensombrecido por el mismo motivo que el
Mont Blanc: roturas. En este caso es el
juego de luces trasero izquierdo de la tractora, que ha llegado quebrado. Como
en el número anterior, agitando un poco el blíster, enseguida se sabe si hay
algo roto. Y la proporción es constante: tres de tres, escacharrados. Los otros
dos sonaban más que el que me llevé: faldón trasero y el chimeneón del turbo,
respectivamente desprendidos. Consideré que en el mío las luces es lo que menos
se veía, y me lo traje sin más.
Suelen ser reparaciones relativamente fáciles de solventar
hasta para un tipo tan torpe como yo. Pero joder, cuando estás suscrito, esperas
unos mínimos. Cuando suceden estas cosas, no te queda más remedio que, o comerte
el marrón y arreglarlo, o bien solicitar el cambio, con la consiguiente pérdida
de tiempo y dinero. Porque a mí desplazarme me supone dinero y demasiado
tiempo. Si no quieres suscripción y además tienes que elegir en un quiosco la
unidad que menos dañada esté, en verdad que se te quitan las ganas. Ésto antes
no pasaba, o sucedía muy raramente. Ahora parece ser la tónica general. Solo me
queda saber si a los re-ventas les pasa lo mismo. ¿Romperán las miniaturas al tener que lanzarlos desde el contenedor al asfalto, como si fuera de estraperlo? ¿vendrán ya dañadas al manipular los albaranes, por algún paletizador sin escrúpulos de algún oscuro almacén justo cuando se trata de distraerlas? De
verdad que tengo curiosidad por saber en qué estado venderá esta gente los
números estrella.
Que vaya muy bien por ahí.




















