miércoles, 17 de junio de 2026

GENERAL MOTORS NEW LOOK


'Cadena perpetua' (1994) - Brooks comienza su nueva vida en un GM Old Look.

 

Cambiamos radicalmente de temática, y volvemos al asunto del transporte de viajeros. En este caso con uno de los autobuses/autocares más icónicos de los Estados Unidos, y por extensión, también de la cultura popular mundial. Uno de esos vehículos que en las pelis ‘usanas’ casi siempre suele aparecer en las road-movies y en multitud de escenas urbanas, ya sean ambientadas en los 60/70/80/90 o rodada directamente en aquellos años. Y no es de extrañar, porque este transporte estuvo en producción durante un período increíblemente extenso, desde 1959 hasta 1986. Y además con servicio de alguna que otra unidad superviviente hasta bien entrada la pasada década del presente siglo, existiendo ejemplares con un uso prolongado durante más de medio siglo, ahí es nada. Estamos hablando del GM New Look, apodado en aquel país la pecera (en inglés fishbowl), debido a su estrambótico y poliédrico parabrisas panorámico, partido en seis piezas, que desde su interior daba una sensación tridimensional r como pocas. Venía a sustituir al Old Look de los años cuarenta y cincuenta, no menos icónico, con un estándar de parecidas prestaciones y similar cometido, fácilmente identificable éste por su parabrisas algo menor partido en dos piezas, y una estética simétrica a ultranza desde cualquier perspectiva, incluidos sus ventanales. Desde luego, a punto de entrar en los sesenta había quedado definitivamente desfasado incluso para los cánones ruteros-vintage de la América Profunda, y ya comenzaba a quedarse corto de prestaciones y de capacidad de viajeros.




Estos tres son todos el TDH-5301 en su primera generación.
 

Sumando todas las variantes, el New Look casi alcanzó las 45.000 unidades fabricadas. Sin duda el colectivo más prolífico y longevo de la historia de la automoción de aquel país. Tuvo cuatro generaciones, tres longitudes y dos anchuras. La primera generación comprendió desde el año 1959 hasta 1962; la segunda, de 1963 a 1967; la tercera de 1968 a 1971 y la cuarta de 1972 a 1977, prolongándose su fabricación en Canadá hasta 1986, con unas 11.000 unidades provenientes de ese país. De largo hubo tres tamaños de 29, 35 y 40 pies (8,80 - 10,70 y 12,20 metros respectivamente), y que se correspondían con 33, 45 y 53 plazas de viajeros. Las dos variantes en anchura solo eran para los más largos, los de 40 pies, siendo la versión más estrecha de 96 pulgadas y la más ancha de 102, es decir de 2,43 y 2,59 metros, respectivamente. En todos ellos se utilizó el sistema autoportante de la carrocería, prescindiendo del típico chasis de largueros de tubo. Una carrocería o ‘envoltorio’ de aluminio remachado soportaba el peso del autobús, y en planta, con solo madera, se conseguía mantener la forma de todo el vehículo. Al contrario que el Old Look, casi todas las ventanas fueron con marcos inclinados, para evitar el reflejo de la luz en la medida de lo posible, y sobre todo para diferenciarlo estéticamente de su viejo hermano. Como es lógico el New Look se utilizó tanto para transporte urbano, como interurbano. En mi casa siempre se ha dicho que los primeros son los llamados buses o autobuses, y los segundos autocares, por lo que es preciso apuntar que el modelo más corto de 29 pies/33 plazas nunca fue utilizado como vehículo interurbano. Para los de 35 y 40 pies sí estuvo disponible en ambas configuraciones. La versión Transit (T) era el bus tradicional de toda la vida con pasillo central y dos puertas de acceso, mientras que la versión Suburban (S) o autocar tenía cuatro asientos por fila orientados todos hacia delante, situados a más altura de lo normal para ubicar debajo suyo los compartimentos para maletas, con un estrecho pasillo central rebajado que dividía en dos las filas de asientos, y con una sola puerta de acceso y/o entrada. De origen, a todos estos vehículos jamás se le dotó de baños o servicios.


Un 5303 urbano pero para rutas turísticas.


Mi preferido. Un 5303 de la 3ª generación de los de larga distancia.


Un TDH-5303 canadiense de la 4ª y última generación, en pleno año 90.

 

En cuanto a sus propulsores, inicialmente montaría tanto motores diésel (D) como de gasolina (G), aunque solo de manera opcional en las dos primeras generaciones. Sería en la tercera y cuarta generación que tradicionalmente utilizarían motores Detroit de la casa, modelo 6V-71, con seis cilindros en uve ¡de dos tiempos! y con unos 7.200 cm3, que erogaba una potencia de 238 Hp. Con el transcurso de los años acabó montando el 8V-71, de 9,3 litros y 318 Hp. Todo el sistema que componía el motor, la transmisión y radiador estaba integrado en una especie de cajón extraíble que deslizaba sobre raíles, que facilitaba enormemente su mantenimiento y reparación, y que además estaba suspendido en buena parte de la trasera del techo. Se servía por cierto, con dos tipos de transmisión: la automática o hidráulica (H) y la manual de cuatro velocidades (M). Como curiosidad, cabe señalar que a finales de los sesenta, en pleno apogeo de la era espacial, cuando la imaginación de los ingenieros de entonces volaba hasta las estrellas y más allá, en la planta de Detroit se les ocurrió acoplarle una turbina de gas Whirlfire, la misma que en los años 50 el grupo GM intentó implantar en su deportivo Firebird de los años 50. Había nacido el Turbo-Cruiser, producto del aprovechamiento del ingenio GT-300 series al que se le fueron acoplando quemadores regeneradores en sucesivas mejoras; pero la poca fiabilidad, el riesgo de explosión por tratarse de una tecnología que no estaba del todo dominada (en Cabo Cañaveral conocían bastante bien esas explosiones) y la poca diferencia de potencia lograda respecto a los motores Detroit hicieron que el proyecto fuera descartado totalmente. El New Look también tuvo una versión trolebús, es decir, un autobús urbano movido por un motor que captaba la electricidad que fluía por una catenaria aérea, suspendida por postes y cables, a través de una pértiga o pantógrafo. Se les ocurrió en 1990 a los canadienses, quienes no dudaron en comprar, arrendar y reciclar todas aquellas unidades de 40 pies que se iban retirando de las líneas de servicio, ya fueran americanas o canadienses. El negocio se prolongó hasta 2009, tras casi veinte años de servicio.  Por otro lado, existieron 53 unidades articuladas de 60 pies (18,30 metros) de tres ejes, cuyo eje central estaba motorizado, pues aprovechaba el empuje del motor principal, en una suerte de tracción a los dos últimos ejes; aunque no tuvo mucho éxito, puesto que necesitaba de un complejo sistema de guiado de la articulación para evitar que hiciera la ‘tijera’ a según qué velocidades. Y también hubo un par de intentos de fabricar un ferrobús, es decir, el mismo sistema que el trolebús, pero con catenaria y guiado por raíles, para aprovechar las ‘carcasas’ que iban quedando de las bajas del servicio de líneas regulares. Pero apenas pasaron de ser una idea sobre el papel con unos prototipos desarrollados con poca fortuna y escaso presupuesto.

GM TDH-5302 (1963–1968) de la mítica Greyhound.
Es decir, estrecho de 96 pulgadas, sin aire y para largas rutas.




Un TDH 5303 interurbano sin aire acondicionado,
de 3ª generación y con 102 pulgadas de ancho.

 

El GM Old Look, con menos años de producción y menos ejemplares fabricados que el New Look, aparece en miles de imágenes de los miles, quizás cientos de miles de quilómetros de celuloide y fotografía que se han ido acumulando tras la Segunda Guerra Mundial. Aún así, en el caso del New Look la lista de filmes o series en las que este autobús/autocar también aparece aunque sea de forma fugaz es igualmente abrumadora, aunque quizás en menor cuantía que el modelo más veterano. No obstante, para ser selectivos y no alargar esto mucho más hay una película en la que un T6H-5307 protagoniza una curiosa persecución con un…   …Tiranosaurus Rex, en ‘Jurassic Park – Lost World’ (1997) de Spielberg. Pero donde se le otorga un absoluto protagonismo a este vehículo es en ‘Speed’ (1994), con Sandra Bullock y Keanu Reeves. Seguro que con esta peli te has echado más de una siesta de sábado tarde.

Ataque a un New Look de 1972 (4ª gen.) en 'Parque Jurásico - El Mundo Perdido' (1997).


Resultado del ataque: leves rasguños con heridas de poca importancia.


Uno de los autobuses utilizados en 'Speed' (1994).
Expuesto en el Salón del Cómic de Tokyo de 2024.


 

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Y vamos ya con la miniatura, que para eso has aguantado hasta aquí. La versión aquí mostrada sería la TDH-5303A de 1965.  Es decir, un autobús urbano diésel con transmisión automática, de 53 plazas y de segunda generación, dotado de una carrocería con la máxima anchura. Si el número final es impar es la más ancha, si es par, es la estrecha, según nomenclatura interna de General Motors. Con la joroba que tiene en el techo debe ser una versión con aire acondicionado, a lo que habría añadir una (A) a la nomenclatura que Hachette proporcionó en si momento. Si no estuviera equipado con él, sería normal (N), y por tanto la letra a añadir.



 

La calidad del modelito que trae este fascículo número 96 es la de siempre en esta colección de Hachette, ‘Autocars & Autobus del Monde’. Un buen molde, con un detallado que aprueba, y con unos interiores como siempre cumplidores, pero muy poco más.  Dentro tiene lo que parece una máquina expendedora de billetes al lado del puesto de conductor, y algunos asientos laterales hacia el medio, paralelos a los ventanales, y no todos orientados hacia adelante como su hermano intermunicipal. El color interior elegido podría haber sido otro, como un beige por ejemplo, y así no repetir un verde que ya es dominante por fuera. Al menos de esta forma nos permite apreciar un poco el interior y no dejarlo sumido en un tenebroso negro, el color preferido por Henry Ford e IXO-PCT (‘…puede usted elegir entre varios colores siempre que sea negro…) 



 

Viene con la librea de un autobús de una línea neoyorquina que conecta el Bronx con Manhattan y vuelta. Aunque los colores de la carrocería me gustan, son muy elegantes, hubiera preferido en este caso poder hacerme con un autocar interestatal de alguna ignota empresa de ésas del Medio Oeste americano, con un azul pitufo en lo que serían las planchas de aluminio, y blanco en lo que ahora es verde, pero las versiones de esta colección que conozco son todas urbanas y supongo que modificar el molde existente para que solo haya una puerta de acceso no debe ser muy rentable. Con ‘solo’ ciento veinte números de esta colección intentando representar autobuses y autocares clásicos de los cinco continentes, entiendo que hay que seleccionar efectuando un filtro geográfico, y no por importancia de marcas y países. Espero con ansia que saquen otra colección con otros ciento veinte números para completar las grandes omisiones de ésta, aparecida en enero de 2015, hace ya más de una década, aunque me parece que voy a tener que esperar sentado.  



 

Para finalizar simplemente diré que a pesar de que los autocares y los autobuses no son una de mis temáticas preferidas y que la cultura automovilística estadounidense no me atrae en demasía, no podía dejar de enseñaros este New Look. Tantas pelis y series al final dejan huella, aunque no quieras o no seas consciente de ello. La mayoría de vehículos que poseo de ese país están en mis vitrinas por motivos de afinidad fílmica, más que automotriz. Hasta la próxima.





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